lunes, 22 de agosto de 2011

¡GRACIAS PATTY! ME TOCÓ CONTROL CON MI ONCÓLOGA LA DRA. PATRICIA PIMENTEL ÁLVAREZ. ¡ESTOY SANITO!

La Dra. Patricia y sus
adorados hijos Rodrigo
y Valeria.
Parece increíble pero debo agradecer al cáncer estar escribiendo. Hago la siguiente reseña sin ánimo de buscar protagonismo alguno. Lo que un Marzo de 2008 significó una experiencia desagradable para nosotros, hoy, ya cercanos al tercer año de tratamiento, me siento reconfortado por mi restablecimiento que, sin ninguna duda, lo debo a Patty, como cariñosamente llamo hoy a la Dra. Patricia Pimentel Álvarez del Hospital Sabogal del Callao, mi amiga y que ha despejado el aire negativo que teníamos de este nosocomio. La pueden observar feliz con sus herederos al calor de su hogar.

Es que ya no llegamos a una cita médica tradicional donde, el tratante, te toma la presión, te pregunta siguiendo un aburrido test y que se repite en cada cita o, en otras palabras, te hace sentir "enfermo". Con Patty no es así. Es la amiga que te recibe con los brazos abiertos y en cierto modo te hace sentir consentido. Es su estilo o su modo profesional de tratar al paciente. Una revisión de los documentos, radiografías y pruebas de laboratorio y para nada, una cara de preocupación. Es un regalo de aliento y felicidad.

En estos dos años y medio que obedezco sus indicaciones, he descubierto que para la recuperación es muy necesaria la buena voluntad. De ambas partes. Tuve suerte de no hacer metástasis y los ganglios están sanos. Quizá esté muy confiado pero, como le manifiesto a Patty, mi cura se debe a olvidarme del mal y escribir. No soy escritor para nada. Un loco que se desarrolla con su buena memoria, extrae los recuerdos y los incluye en los 12 blogs que ha creado. Si tiene mi mal, escriba, entreténgase y no se descuide.

Toda una reina es
Valeria Comenares
Siempre escuché que la ociosidad es madre de todos los vicios. Mente desocupada, cae fácilmente ante los malos pensamientos, los vicios y todo aquello que es sucio. Hay que ocuparla con oraciones a Dios o en quien tu creas. Yo creo en mis nietos y me nutro de su infantilidad. Los amo y sigo amando a quienes quiero. Quito de mis pensamientos todo lo negativo. En boca cerrada no entran moscas y cuando la abro para estos escritos, tengo mucho cuidado de no exagerar. Allí está el secreto.

Siempre le agradezco al Supremo haberme puesto en manos de Patty. Haber sido operado al colon por el Dr. Martín Colca y su equipo. Cada vez que nos cruzamos en los ambientes del Sabogal, lo detengo un instante y le renuevo mi agradecimiento. Lo mismo pasa con el Dr. Martín Mondragón, el amigo médico de mi cuñado que nos ayudó a internarnos y salir de la emergencia. Siempre recuerdo al Dr. Omar Rodríguez, joven profesional de la medicina y que me alentó en mi cabecera de recién operado.

Hoy también quiero agradecer a Luis Armando Pacheco Watson. Es el que da un ejemplo de atención noble y eficaz a los que acudimos a pedir cita en Laboratorio. Un caballero que no pierde los estribos ante la impaciencia de muchos. ¿Se dan cuenta? Todo lo que ocasiona Patty, mi amiga y "chochera". Seguimos en la lucha y venceremos. Un saludo a la Dra. Miriam Enríquez y a toda la buena gente del Hospital Sabogal del Callao.Ojalá que los cambios del nuevo Gobierno, sean positivos. Gracias.