domingo, 6 de mayo de 2012

EL HOSPITAL ALMENARA. OTRO MARTIRIO PARA LOS ENFERMOS Y SUS FAMILIAS. ALLÍ TENGO INTERNADA A MI ESPOSA Y LA ESPERA DESESPERA.

Gran hacinamiento
Acabamos de retornar del Hospital Almenara, antíguo Hospital Obrero en la Av. Grau. Un domingo de visita a mi Antonieta que ya tiene internada más de dos semanas. Es lamentable opinar que en ese centro de salud, no se respira por ningún lado un sentimiento de humanidad hacia los enfermos. No generalizo, porque hay excepciones. Conseguir una cama es una misión de mucho esfuerzo y vuelve a darse la ingrata figura del recomendado. Si no tienes padrino, mejor olvídate de tu salud.

Me atrevo a hacer una comparación y creo que en Sabogal, hay un ambiente más positivo hacia los enfermos. Las salas de hospitalización son más amplias y con menos pacientes. En el Almenara, da pena observar el hacinamiento de enfermos en cada sala. Una incomodidad durante las horas de visita, porque no hay donde sentarse y acompañar al enfermo. ¡Cláro, no es una fiesta! Muchas personas visitantes en un  sitio donde es difícil acomodarse. Algo que no ha cambiado ni cambiará.

Espera insoportable
Nos dio gusto ver los pasadizos muy bien cuidados y cuyas paredes resplandecen por el brillo de sus mayólicas. Como se dice: "por fuera flores y por dentro temblores". ¿Cuándo se pensará en mejorar la estadía de los enfermos en esas salas deprimentes? No hay cortinas ni persianas en sus ventanales. El resplandor del Sol es molestoso y por las noches se observa todo el trajinar de los trabajadores y los equipos de limpieza.  Las luces externas, se filtran al lugar que debe ser de reposo absoluto.

Repito que ESSALUD, no es salud. Es salir deprimido. Nos da la impresión que los millones de soles que aportamos los asegurados, no fueran suficientes para que en tantos años de funcionamiento, no podamos disfrutar de una buena atención. Conocí a un practicante llamado Bruno Molina, sin  la más elemental condición de humanidad ni respeto hacia los enfermos y sus familias. Le hice una pregunta y pareciera que no le hablara nadie. Una indiferencia propia de atorrantes que no deberían ejercer allí. 

Sin privacidad
Es que ser médico requiere condiciones especiales y una preparación y paciencia para disminuir las tensiones y nerviosismos de los pacientes y sus familias. No tienen ni la más mínima noción de su misión sagrada. Ojalá que este gobierno haga algo por transformar esas atenciones en los hospitales de la Seguridad Social. Dinero hay. Está mal empleado. Hay que mejorar los servicios y hacer de esas salas, un lugar que permita a los enfermos salir renovados para siempre.

El hacinamiento humano es terrible. Así se le paga al enfermo que aportó toda su vida para algún día recibir la mejor atención. No hay cortinas ni persianas. No hay privacidad y por ende la molestia de no poder vivir su intimidad, a la que está uno acostumbrado en su hogar. Es que ser enfermo es un atroz castigo. Es como ingresar a una cárcel y ser víctimas de los vigilantes, pobres individuos que se toman libertades que no les corresponden.  Haga algo Presidente Humala, para que esto termine. Gracias.  

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