miércoles, 9 de febrero de 2011

ESSALUD Y SUS DESATENCIONES. IMPORTANTE.


Es de todos conocido que asistir a cualquiera de los hospitales de ESSALUD es para pasar un mal rato. Me refiero a los trámites burocráticos a los que nos enfrentamos los enfermos. Ya señalé anteriormente la famosa Carta de Referencia. Por ejemplo en el Hospital Sabogal donde nos atendemos en Oncología. El tratamiento requiere de muchos años de observación y el paciente que ya gestionó una vez la bendita Referencia, es obligado a solicitar una nueva en el policlínico que le corresponde para el nuevo año. ¿Cual es el trámite? Solicitar una nueva cita en Medicina General de la Posta Médica de Carabayllo.

Llegado el momento, viene la espera tediosa y a conocer al médico que nos toque en suerte. Este emitirá un diagnóstico y ordenará la derivación del enfermo para ser tratado en un hospital donde exista el tratamiento del cancer. Otra vez, volver a la mesa de partes, dejar la receta y esperar a que se autorice desde el Sabogal, la exigida Carta de Referencia. Dan un número telefónico que nunca atiende. Pasadas dos semanas, volvimos y todavía no llegaba la Carta. Retornamos nuevamente y mostramos nuestro fastidio. La señorita que nos atendió, solicitó nuestro número telefónico y al cabo de tres días, nos confirmó. 

Obtenida la Referencia, hora de volver al Sabogal y cumplir con lo recetado por nuestra oncóloga. Primera orden, sacar cita en Tomografía. Estuvimos a las 11.30 a.m. del viernes pasado e hicimos nuestra colita. A diez minutos para las Doce nos atendieron. Una no gentil dama nos pidió una copia de la receta y un sello de autorización del módulo 14. Este canceroso de 76 años apuró sus pasos, fue a un lugar donde realizan copias y después al módulo correspondiente. Gracias a Dios no había cola. Retornamos, luego del largo recorrido y nos dimos con la sorpresa de que la atención era hasta las 12. Nuestro reloj marcaba las 12.10. Pedimos a la fría secretaria su atención y ni siquiera nos oyó.

Ella dijo, de muy mala gana, apellidarse Bazán. No le interesaba que llegáramos desde Carabayllo y que antes hicimos una cola. Una señora llegada desde Huacho, sufría lo mismo. La displicente Bazán abandonó su puesto y recurrimos a un caballero, por no decir otra cosa, para que nos explicara el motivo de una atención tan limitada en horario. Completamente ajeno a esta ingrata circunstancia, nos explicó que el "Sistema" cierra a las Doce y no había nada que hacer. Le exigí una lógica explicación y muy sonriente, sin importarle nuestro fastidio cerró la ventanilla en un innoble acto de descortesía para con los enfermos.

Se trata del empleado CÉSAR ALVARADO JUÁREZ, quien inclusive no aceptaba nuestro reclamo y seguro acostumbrado a tratar mal a los enfermos, adujo que a él también le descontaban de su sueldo, como a todos y no teníamos ningún derecho a exigirle. Se trata de una persona equivocada que no tiene la más mínima noción de sus obligaciones. Otro mal rato de los muchos que pasamos en el querido Hospital Sabogal del Callao. Un virus gripal me mandó a la cama. Hoy 27 de Enero, expongo mi caso. El sólo pensamiento de volver a ver a estos sujetos hace que se me crispen los nervios. 

Esperamos mejor suerte en cuanto volvamos al Sabogal y ojalá alguna autoridad de ESSALUD, llame la atención a tan malos empleados. Malos como seres humanos y peor como servidores del Hospital. Salvo raras personas, la gran mayoría de empleados de los módulos presta un servicio inhumano a los pacientes. Así como se quiere capacitar a los maestros, se hace necesario lo mismo con los empleados que atienden en los diversos hospitales, policlínicos y anexos de ESSALUD. Un pedido a nombre propio y de todos los asegurados a nivel nacional. ¡Que no hagan retroceder nuestra curación! Gracias.

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