miércoles, 9 de febrero de 2011

HOSPITAL "ALBERTO SABOGAL DEL CALLAO". ¡MI QUERIDO HOSPITAL!

Buen Cuerpo Médico.
Lo que son las cosas. Un 19 de Enero de 2008, cumpleaños de mi hija Zoila Gabriela, interrumpió su festejo para, sin yo saberlo, conducirme a este querido hospital y descartar problemas que aquejaban mi salud. El Dr. Martín Mondragón, me auscultó y el 3 de Marzo de aquel año, luego de los trámites de emergencia requeridos, consiguió mi internación y, al día siguiente, me vi frente al equipo del Dr. Colca, que extrajo el cangrejo que ocasionaba mi malestar. ¡Gracias!.

No puedo olvidar al joven médico Omar Rodríguez, el de todos los días. A las enfermeras y los profesionales que a diario, desfilaban ante los enfermos para la visita de rigor. A mi esposa, que se involucró con mis hijos y se las ingeniaron para burlar a los rígidos vigilantes y estar siempre, a toda hora, a mi lado. Mis primeros paseos y la pronta recuperación gracias a los cuidados, a la visita de mis familiares y amigos y, en especial, a los donantes de sangre. ¡Inolvidable!.

El 19 de este mes, coincidentemente, dos años después, vuelve a "festejar" su cumpleaños mi querida hija en el "Sabogal". Tenía cita en Tomografía y llegué con toda mi familia, la que me esperó hasta que cumpliera con dicho examen. Pasado el mismo, fuimos a comer "pollito con papa". Y, a quienes les debo todo esto?... A los módulos de atención, en los que consigues el papelito con el día y la hora de tus próximas citas. ¡Son especiales estas chicas y chicos!.

El 27, ayer, tuve mi reencuentro con mi oncóloga, la Dra. Patricia Pimentel Álvarez. Ella es la dueña de mi salud y le debo estar escribiendo estas reseñas en Internet. He vuelto a la vida y como ya voy a los 76, no tengo tiempo que perder. Patty, es mi amiga del alma. Se ha ganado mi afecto y es una muestra de la bondad que deben regalarnos sus colegas, a quienes, como yo, afrontamos este reto de supervivencia. Gracias a Dios, son mayoría.

Me apena mucho lo ocurrido en el caso de una amputación, se dice equivocada. Los periódicos, que todo lo exageran, han condenado, sin previa investigación, a los médicos tratantes. Nuestra experiencia, nos da la esperanza de una positiva explicación; tiene que haberla. Fui testigo de un caso similar, donde la llamada pierna sana, estaba condenada a la misma suerte. Era cuestión de tiempo. Soy solidario con la familia del afectado, pero acordémonos que somos humanos.

Finalmente, pese a todas las divergencias existentes en todo nosocomio, nos hicimos el propósito de ignorarlas. Primero es nuestra salud. Un pedido al Director de ESSALUD: No nos obliguen al engorroso trámite de la REFERENCIA. Idéen otra cosa. ¡Sómos enfermos!... Espero seguir con este espíritu de superación y nada de "hospital del terror". Por favor, señores periodistas. No exageren porque, para mí, el "ALBERTO SABOGAL DEL CALLAO" es ¡Mi querido Hospital!.

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